Nuestros actos y vivencias nos definen como personas, nos van moldeando y es lo que hace que ante una situación u otra reaccionemos de tal o cual manera. Como muchos de los que me conocéis en persona y me leéis me habéis conocido en un estadio de mi vida bastante avanzado quizá no podéis entender por qué reacciono como lo hago ante ciertos acontecimientos o por qué pienso de la manera que lo hago.
No pretendo publicar aquí una biografía completa de mi vida (sería muuy aburrido, no doy para tanto), pero sí quizá relatar algunos aspectos esenciales que han configurado la persona que soy hoy en día. ¿Cómo soy? Resumidamente: una friki en muchos de los sentidos, me encantan los videojuegos, el manga, un poco también el anime, ver series en V.O.S.... Pero también soy una persona un tanto bipolar: lo mismo estoy un día casi eufórica que estoy un poco embajonada al rato siguiente, tiendo a comerme mucho la cabeza y, aunque intento ser optimista y transmitir eso a los demás, lo cierto es que en el fondo soy una persona tremendamente derrotista y pesimista. En el trato hacia otras personas soy tremendamente difícil: si me pillas de buenas, no hay problema, pero como tenga los cables un poco torcidos, soy una borde sin remedio (y con bastante mala leche). Además tengo un gran defecto (que a lo mejor hay quien lo ve como una virtud): me encariño muchísimo y muy rápido con las personas. En cuanto alguien se porta un poco bien conmigo o simplemente me cae bien y puedo mantener un par de conversaciones un poco más personales creo que podemos llegar a ser amigos/as (en el 90% de los casos no es así, por eso lo veo un gran defecto). Grosso modo, esta soy yo: los que me conocéis en persona tenéis permiso para añadir o quitar lo que os plazca :-)
Hecha esta introducción acerca de mi persona y mi personalidad empiezo con el meollo de la cuestión. He estado pensando cómo dividir estos 25 años de mi vida y creo que la mejor manera de hacerlo es pre-18 y post-18, así que empezaré desde chiquitina.
Antes que nada, comentar que casi siempre he sido... ¿rellenita? Bah, es un eufemismo como la Catedral de Sevilla de grande, pero dejémoslo así, basta para intuir varios aspectos de mi vida. Bueno, desde mi más tierna infancia, ha habido siempre un elemento en casa que me ha acompañado toda la vida: el ordenador. Ya de pequeñita me encantaba aporrear las teclas y el ratón jugando a infinidad de juegos... Podría pasarme horas hablando de videojuegos que marcaron mi infancia, pero eso lo dejo para otro post. Este hecho es tremendamente significativo porque, no solo define quien soy en gran parte hoy en día, sino que marcó mi infancia y mi adolescencia especialmente. Como en casa tenía ordenador, me encantaban (y encantan) los libros y siempre he tenido mucha imaginación, me fui configurando poco a poco como una niña un tanto solitaria, apenas salía a la calle a jugar con amigos y aunque tuve alguna que otra gran amistad, nunca tuve una gran pandilla como suele ser habitual en los pueblos. Esto, añadido a que siempre he sido bastante camorrera, hacía que fuese bastante el hazmerreir del patio e incluso con los años llegué a sufrir un cierto acoso psicológico en años más avanzados.
Todos esto, junto con muchos más aspectos no tan relevantes como para relatarlos aquí dieron como resultado una Espe que, a la edad de 16 años era tremendamente solitaria, no quería cuentas con nadie y estaba siempre deprimida, hasta el punto de pensar en el suicidio en innumerables ocasiones (aunque, ahora que lo pienso, esto es bastante común entre los adolescentes). En esa edad tan peliaguda hice mi primer régimen, perdí yonosecuantos kgs, pero lo único que gané fue tranquilidad en el patio del insituto y que dejaran de insultarme tanto a la cara como a las espaldas. En ese estadio de mi vida, sintiéndome aún vacía por dentro, tengo que cambiar de instituto y empezar una nueva vida estudiantil: el bachillerato. En esa época empecé a tratar más a las personas, empecé a salir un poco más y a hacer lo que yo creía buenas amistades (una vez más me equivocaba, de aquella época solo quedan dos personas en mi vida). Todo esto conllevó a que mi autoestima creciera un poco y más aún cuando, a final de bachillerato casi, mi compañero Jose y yo ganamos el concurso de Canal 2 Andalucía para institutos llamado Matrícula. Gracias a esto pude ir por segunda vez a Inglaterra y pasar allí dos de las mejores semanas de mi vida, en las que conocí a otra persona tremendamente importante en mi vida y que lleva ahí desde la edad de 18 añitos. Estas dos semanas crearon en mí un cierto sentimiento de independencia y libertad que me acompañará / atormentará durante mucho tiempo, pero de eso hablaré en otra entrada, ya que he llegado al primer punto de inflexión en mi vida: los 18 años y la universidad.
Con vuestro permiso voy a dejar aquí este relato de mi vida porque, entre otras cosas la entrada está siendo un poco larga ya y de los 18 en adelante es cuando se forja la persona que soy hoy en día definitivamente.
¡Gracias por leerme!
Yo soy de la opinión de que las almas afines se reconocen entre ellas y se reúnen por la noche para ir de parranda, y estoy segura de que las nuestras más de una vez se han ido a ver una maratón de alguna frikada subtitulada...^^ Sé que echaré de menos eso de "¿Un cafelito, chiqui?" de todas las tardes, pero ya sabes, nuestras almas ya son amigas, así que... :)
ResponderEliminarQue este abrazo cibernáutico no te abandone nunca; hasta esta tarde, preciosa.
No te creas que eres la única que has pasado por eso, aqui donde me ves me ha pasado exactamente lo mismo :( pero como bien dice mi blog: pasito a pasito.
ResponderEliminarHasta que no llegue el momento en el que descubras que vales mucho y por eso empieces a quererte tal y como eres, los demás no podemos más que escucharte.
Animo, que tarde o temprano encontrarás tu sino, y aqui estoy para darte la mano mientras tanto.
besote!
¿Me puedo dar por aludida en lo de la personita ésa que conociste en Inglaterra? :P Me parece genial que a pesar de ser los que nos enfrentásemos en la final, fuéramos las que hiciéramos mejores migas.
ResponderEliminarYo sufrí "acoso" en la época del cole, más que en el insti, que como mucho algún imbécil me decía gorda, cuando no estaba ni la mitad que ahora. Pero en el cole sí había una niña que me pegaba casi todas las semanas y yo era muy buena y empollona y no le hacía nada, hasta que un día, se metió con mi madre, me cabreó y le pegué un puñetazo en la cara que le quité una verruga que tenía. Después de eso me empezó a respetar y en el instituto hasta me defendía. Pero eso me hizo ser desconfiada y borde con la gente hasta que me llegan dentro y me ablandan, así que sí, te entiendo demasiado.
Y que no me enrollo más, que si no a ver qué te digo luego por messenger... xDDDD Esperamos la segunda parte de tus 25 añitos. :)
Besitoooo!