lunes, 12 de noviembre de 2012

Cuando se está de bajón

Tenía pensado escribir un par de ego-entradas acerca de mi vida, de quien fui y cómo he llegado a ser quien soy, no obstante, debido a mi estado anímico actual, creo que es mejor escribir acerca de cómo me comporto cuando estoy de bajón y qué hago para superarlo.

Mis bajones por norma general tienen varias fases: la primera es la de "uy, estoy rara", la segunda es "analizo lo que me pasa y ufff, asco de todo", la tercera es "me voy a inflar a jugar a videojuegos a ver si se me pasa" y por último suele ser la fase de "se lo cuento a alguien, me desahogo, veo las cosas en perspectiva y me animo". 

El problema viene cuando la fase número cuatro no llega y entro en un bucle entre la segunda y la tercera: estoy de bajón, me pongo a jugar a videojuegos, no salgo de casa, me deprimo, juego a más videojuegos y así hasta que un día simplemente empiezo a sentirme mejor y lo veo todo menos negro. 

Afortunadamente, hace ya un tiempo que no caigo en el bucle gracias a pequeños truquillos que hacen del día a día y de ciertos problemas que nunca se van algo mucho más llevadero. Para empezar, siempre llevo música conmigo y dentro del reproductor (iPod en mi caso) tengo siempre una lista de canciones que no me canso de escuchar y que siempre me ponen de buen humor o me dan un subidón de energía. 

El segundo truquillo es algo más difícil de realizar, de hecho a veces no lo consigo, pero con algo de práctica se puede hacer: se trata de ver las cosas con perspectiva, es decir, pensar que le están pasando a otra persona y qué le diríais a esa persona para ayudarla a superar el mal trago. Muchas veces la solución está en nosotros mismos, pero nos ofuscamos tanto debido a nuestros problemas que no nos damos cuenta de que sabemos lo que hacer.

Por último, cuando los comederos de tarro no me dejan dormir, pongo la mente en blanco y dejo que los problemas se vayan durante unos minutos a paseo mientras concilio el sueño. Al principio me resultaba extremadamente difícil, pero descubrí que si me concentraba con todas mis fuerzas en la respiración, lograba poner durante un breve momento la mente en blanco; poco a poco fui puliendo la técnica y ahora puedo poner la mente en blanco siempre que necesito un pequeño momento de paz entre tantos pensamientos.

Me gustaría cerrar esta entrada preguntándoos: ¿Cuáles son vuestros consejos para salir de un bajón?

1 comentario:

  1. Me ha gustado mucho la parte en la que dices que te ayuda pensar en qué le dirías a alguien en tu misma situación. Creo que voy a intentar poner eso en práctica más a menudo, a ver si de esa forma me "espabilo" a mí misma un poco. Y ojalá supiera dejar la mente en blanco o acercarme siquiera un poco a eso. Creo que sólo he conseguido algo parecido en una sesión de "pensamiento dirigido" (no recuerdo el nombre exacto) en uno de los cursos de Reiki.

    PD: Me gusta que te abras tanto, además de poder ayudar a alguien que te lea, también es un ejercicio de autoconocimiento genial. :)

    ResponderEliminar