Me ha llegado algún comentario (no en el blog, sino por otros medios) comentando lo triste que sonaba el comienzo de mi entrada anterior. Reconozco que es cierto, me dejé llevar por el estado anímico en el que me encontraba en ese momento y me salió bastante peor de lo que pensaba que me había quedado. Disculpadme si os habéis preocupado, simplemente fue un momento de debilidad pasajera, hoy vuelvo a estar con mi optimismo de siempre; al fin y al cabo la vida son dos días y hay que disfrutar de los pequeños placeres: ir a un trabajo que te encanta, estar con personas que poco a poco se van ganando un rinconcito en tu corazón, reencontrarse con antiguos compañeros, hablar un ratito con la prima a la que tanto quieres... Esas pequeñas cosas de la vida son las que tienen que guiarnos e intentar no dejarnos arrastrar por los malos momentos.
Siempre digo que me puedo permitir como mucho un fin de semana de bajón al mes, el resto del tiempo, hay que aprovechar esos pequeños placeres que serán los que nos hagan sonreír en momentos malos y nos darán fuerza para seguir adelante.
Para despedirme con mejor sabor de boca que en la entrada anterior, os dejo una pequeña frase motivacional hecha viñeta gráfica:
Traducción: Si tu problema puede solucionarse, ¿qué necesidad tienes de preocuparte? Si no puedes solucionarlo, ¿qué utilidad tiene preocuparse? (traducción más o menos literal)
Gracias ZenPencils
Besos y abrazos a todos :-)
Pallllllll anímate que tu vales un potosí!!! Lo único es que ahora vivimos tiempos de cambios (prefiero llamarlo así), pero ya verás como poquito a poco encuentras tu sitio porque gente que curre como tú hay pocas!!!!
ResponderEliminarAhh y siempre está ahí nuestro proyectillo eh!!!
Un besazo amiga!!!!!!